Lescano al Congreso
Estimado señor Lescano,
Le escribo en respuesta al correo no solicitado que me envió el día miércoles 23 de marzo. En dicho correo, usted se autodenomina el “congresista de los consumidores”, pese a lo cual no duda en utilizar mi información personal (dirección de correo electrónico) para hacer campaña, sin mi autorización. El correo no solicitado al que me refiero no incluía mecanismo alguno para solicitar mi remoción de sus listas de envío, por lo que tranquilamente podría considerársele como SPAM, de acuerdo, a la Ley Anti-Spam vigente en el Perú. Sé que no es así, sin embargo, porque Usted y sus colegas congresistas se encargaron, en lo que constituye una diferencia injustificada, que la referida Ley sólo aplique a la propaganda comercial y no a la propaganda política. En cualquier caso, le ruego por favor abstenerse de enviarme en el futuro cualquier tipo de propaganda.
Sin perjuicio de lo anterior, aprovecho la ocasión para hacer algunos comentarios respecto de las reivindicaciones y propuestas contenidas en su correo:
- Presente usted como logro un código de consumo que no hará la diferencia y que incluso perjudicará a los consumidores antes que beneficiarlos.
- Habla de “precios justos”, cuando ya la experiencia nos ha enseñado que los precios no se pueden controlar y que el tratar de hacerlo causa más daños que beneficios.
- Promete eliminar la “renta básica” cuando sabe que no puede hacerlo. Pero incluso si pudiera, con dicha promesa demuestra que no conoce como puede funcionar una empresa y los costos en los que debe incurrirse para prestar un servicio.
- Habla de las comisiones excesivas de las AFP, pero está de acuerdo con que los trabajadores nos veamos forzados a entregarles parte de nuestro sueldo para que ellos “hagan plata con nuestra plata”, como si nosotros no supiéramos qué hacer con nuestro dinero.
-No quiere que se privatice el agua, cuando la empresa estatal que ahora la administra ha fallado clamorosamente en su obligación de hacerla llegar a los más necesitados.
Por éstas y otras propuestas, le ruego no sólo que deje de enviarme correo SPAM, sino también que deje de “defenderme” en el Congreso. Gracias.
Saludor cordiales,
Mario Zúñiga